Constante Omega (Ω) de Chaitin: Cuando Gödel se encuentra con el infinito
“La verdad es que me interesa todo: qué es la vida, qué es la consciencia, si hay aleatoriedad en el universo, si son continuos o discretos el espacio y el tiempo. Para mí, las matemáticas no son más que una herramienta básica de la filosofía, representan una vía para esclarecer ideas, para captarlas, para construir modelos, ¡para alcanzar el entendimiento! Como dijo Leibniz, sin las matemáticas no se entiende realmente la filosofía, sin la filosofía no se entienden de verdad las matemáticas, y sin ninguna de las dos, no se entiende nada de nada. O, al menos, éste es mi credo y así es como trabajo.” El texto anterior aparece citado en el prólogo del libro “El número Omega” de Gregory Chaitin (1947-) Un ordenador ¿es capaz de pensar? En 1950, Alan Turing dio una respuesta a esa pregunta: un ordenador era capaz de «pensar» si sus resultados eran tan convincentes que una persona que interactuara con él no pudiese distinguir sus respuestas dadas por la máquina y las respuestas d...