30 diciembre 2013

Obsolescencia programada y consumo

Somos consciente de que con el paso del tiempo, todo se rompe o queda obsoleto con un único objetivo: Que la rueda del consumo siga girando y funcionando.

¿Por qué los productos electrónicos duran cada vez menos? ¿Cómo es posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada de 2500 horas y cien años después su vida útil se haya visto reducida a la mitad? ¿Es compatible un sistema de producción infinito en un planeta con recursos limitados?

La obsolescencia programada es uno de los eufemismos empleados en economía para ocultar numerosas prácticas nefastas que sólo persiguen el beneficio de unos pocos. Como señala Annie Leonard en La historia de las cosas, la obsolescencia programa “es la elaboración consciente de productos de consumo que se volverán obsoletos en el corto plazo por una falla programada o una deficiencia incorporada”. Este documental realizado por TVE nos muestra nuevas aristas y da cuenta de numerosos productos expresamente diseñados para que dejen de funcionar apenas se cumple la garantía.

La motivación económica que los productores tienen para elaborar productos con una vida útil limitada es inducir intencionalmente a los clientes a seguir comprando nuevas versiones de estos productos a medida que falla o muere el anterior. Esto plantea la pregunta de rigor: ¿Por qué el mercado no castiga a los productores que utilizan la obsolescencia programada, y no beneficia a la producción de productos durables? La respuesta está en que el actual sistema de mercado sólo se interesa en el factor precio, y es el precio, es decir un factor financiero, el que regula la totalidad de las economías modernas.

Como las economías modernas se basan en el deuda y el crédito, gran parte de los productos se planifican para durar mientras se siguen pagando, de tal forma de crear una dependencia entre producción, consumo y crédito, donde los flujos financieros se constituyen en el motor central que mueve a la economía, haciendo que el sistema financiero justifique su existencia. La obsolescencia programada, “es el motor secreto de nuestra sociedad de consumo”.


Este es el auténtico derroche del sistema, y a medida que esto ocurre, en beneficio expreso de las grandes corporaciones, los escasos recursos del planeta se agotan y el medio ambiente se ve afectado por montañas de residuos que deterioran la calidad de vida. Es la gran paradoja del actual modelo capitalista que permite a las empresas producir y vender productos diseñados para fallar en un plazo breve, solo para mantener al sistema artificialmente a flote, con una idea de falso crecimiento, mientras el medio ambiente y los consumidores son los grandes perjudicados.

27 diciembre 2013

Premios lg Nobel 2013

Desde hace ya varios años, la mejor previa a la entrega de los premios Nobel es la de los Ig Nobel, una parodia creada en 1991 por Marc Abrahams, editor y cofundador de la revista Anales de la Investigación Improbable, cuyo propósito es evidenciar estudios científicos serios, pero que suelen ser bastante absurdos o inútiles. Irónicamente, los premios Ig Nobel gozan de cierto prestigio, e incluso la ceremonia de premiación se realiza en el Teatro Sanders de la Universidad de Harvard.
Este 2013 los ganadores ya han sido anunciados y premiados, en casi todos los casos, por estudios que sorprenden por su excentricidad. A continuación presentamos a los galardonados:
  • Paz: El premio de la Paz fue otorgado al presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, por declarar ilegal aplaudir en público y hacer que arrestaran a un hombre que aplaudió a pesar de tener sólo un brazo.
  • Salud Pública: Las amputaciones de pene fueron el foco del Premio de Salud Pública, de la mano de Kasian Bhanganada, Tu Chayavatana, Chumporn Pongnumkul, Anunt Tonmukayakul, Piyasakol Sakolsatayadorn, Krit Komaratal y Henry Wilde. En 1983 el equipo de Tailandia recomendó una manera de controlar una epidemia de mujeres que amputaban a sus maridos, que había ocurrido en los 70s. La técnica intenta la restitución de penes que han sido amputados, frecuentemente por esposas celosas. Sin embargo, dijeron que su técnica no era recomendada en casos en que el pene hubiese sido parcialmente comido por un pato (luego de la amputación). Era común mantener patos en las casas tradicionales tailandesas.
  • Arqueología: En representación de la Arqueología, Brian Crandall y Peter Stahl, presentaron un estudio que observó cuáles huesos se disolvían en el sistema digestivo humano al tragarse una musaraña muerta entera.
  • Psicología: Laurent Bègue, Oulmann Zerhouni, Baptiste Subra, Medhi Ourabah (Francia) y Brad Bushman (USA, UK, Países Bajos, Polonia) confirmaron científicamente que la ebriedad hace pensar a las personas que son más atractivas. Bushman, de la Universidad de Ohio State, Estados Unidos, dijo que era un honor que el trabajo de su equipo hubiese ganado un Ig.
En este estudio, se le preguntó a personas en un bar qué tan graciosas, originales y atractivas se consideraban. Mientras más alto su nivel de alcohol, más atractivos pensaban que eran. El mismo efecto se encontró en aquellos que creían estar bebiendo alcohol cuando en verdad bebían un trago placebo sin alcohol.
“La gente ha notado por mucho tiempo que los borrachos piensan que los demás son más atractivos, pero el nuestro es el primer estudio que encuentra que el beber hace que las personas piensen que ellas mismas son más atractivas”, dijo el Profesor Bushman a la BBC.
“Si te emborrachas y piensas que eres realmente atractivo, puede influenciar tus pensamientos y comportamiento hacia los demás. Esto ilustra que en la memoria humana, el lazo entre el alcohol y el atractivo es muy fuerte.”
También usaron jueces que evaluaron que tan atractivos eran los participantes. Los individuos que se creían más atractivos no fueron necesariamente evaluados así por los jueces. “Sólo era una ilusión en sus mentes. Aunque la gente pueda pensar que se vuelve más atractiva cuando se intoxican, otras personas (sobrias) no piensan lo mismo,” agregó el Profesor Bushman.
  • Medicina: Masateru Uchiyama, Gi Zhang, Toshihito Hirai, Atsushi Amano, Hisashi Hashuda (Japón), Xiangyuan Jin (China/Japón) and Masanori Niimi (Japón/UK) por estudiar los efectos de escuchar ópera en pacientes que recibieron un transplante de corazón de ratón.
  • Premio Conjunto en Biología y Astronomía: Marie Dacke (Suecia/Australia), Emily Baird, Eric Warrant (Suecia/Australia/Alemania), Marcus Byrne (Sudáfrica/UK) y Clarke Scholtz (Sudáfrica) por descubrir que cuando un escarabajo pelotero se pierde, puede encontrar su camino de regreso a casa mirando la Vía Láctea.
  • Ingeniería de Seguridad: Gustano Pizzo (USA), por inventar un sistema electro-mecánico para atrapar a quienes pretenden secuestrar un avión. El sistema deja caer al secuestrador a través de unas trampillas, lo sella en un paquete, y luego arroja al secuestrador a través de unas puertas especialmente instaladas en la bodega del avión, por donde es lanzado en paracaídas a tierra donde la policía, que ha sido alertada por radio, espera su llegada.
  • Física: Alberto Minetti (Italia/UK/Dinamarca/Suiza), Yuri Ivanenko (Italia/Rusia/Francia), Germana Cappellini, Francesco Lacquaniti (Italia) and Nadia Dominici (Italia/Suiza), por descubrir que algunas personas serían físicamente capaces de correr sobre la superficie de un estanque, si esas personas y ese estanque estuviesen en la Luna.
  • Química:  Shinsuke Imai, Nobuaki Tsuge, Muneaki Tomotake, Yoshiaki Nagatome, Hidehiko Kumgai (Japón) and Toshiyuki Nagata (Japón/Alemania), por descubrir que el proceso químico por el cual las cebollas hacen llorar a las personas es aún más complejo que lo que pensaban antes los científicos. 
  • Probabilidad: Bert Tolkamp (UK/Países Bajos), Marie Haskell, Fritha Langford, David Roberts, y Colin Morgan (UK), por hacer dos descubrimientos relacionados: Primero, que mientras más tiempo una vaca haya estado acostada, es más probable que la vaca se pare pronto; y segundo, que una vez que la vaca se pare, no es tan sencillo predecir qué tan pronto la vaca se acostará nuevamente.
Los ganadores tienden a ver los Ig Nobels como un honor considerable y de hecho 7 de los 10 ganadores (uno murió en 2006) asistieron a la ceremonia en Cambridge, US, para aceptar los premios por su propia cuenta.