13 agosto 2011

Se me abre la boca

Bostezar: toda una ciencia

Es una acción muy normal entre todos los animales vertebrados. No responde a un reflejo sino a una pauta fija de acción.
Además de servir como ayuda ante la falta de aire en el cuerpo, también se cree que es una manera que tiene el cuerpo para enfriar el cerebro.

Aire

El bostezo se caracteriza por ser una ‘sencilla’ y gran inhalación. Se abre la boca de forma total, utilizando los músculos del cuello y de la mandíbula de forma total, algunos músculos faciales, se lagrimea y se saliva y, además, se abren las trompas de Eustaquio y se realizan movimientos cardiovasculares.
¿Para qué? Pues bien. No está demasiado clara la función de una acción tan arraigada en nuestra biología. Sin embargo, parece bastante claro que responde a una demanda de oxígeno por parte de nuestro organismo; por eso, cuando estamos cansados y, en consecuencia, respiramos más despacio, la tendencia del cuerpo es bostezar y alimentarse de aire, eliminando, de paso, gran cantidad de dióxido de carbono.
Sin embargo, hechos como que los fetos también bostecen en el vientre materno cuando sus pulmones aún no trabajan con ventilación propia, hace pensar en otras funciones para el bostezo.

Enfriar el cerebro

Un grupo de científicos de la Universidad de Neuva Cork (Albany) afirma, tras varios experimentos con voluntarios, que el bostezo no es otra cosa sino una forma a la que nuestro organismo recurre para poder enfriar el cerebro y dejar a éste trabajar con más lucidez.
Los ‘conejillos de indias’ bostezaban más en los momentos en que sus cerebros estaban más calientes. De este modo, el bostezo es una manera de regular la temperatura cerebral en las circunstancias en que los restantes sistemas de nuestro cuerpo no lo pueden hacer con acierto.

1 comentario:

nines dijo...

muy curioso !!