04 enero 2011

Oro, incienso y mirra


Es curioso, pero una enorme mayoría de las personas, no saben lo que es la mirra 
Llegamos a la celebración de los Reyes Magos, aquéllos  tres hombres sabios de Oriente que visitaron y llevaron ofrendas al recién nacido niño Jesús, según la tradición cristiana. Los obsequios llevados a modo de ofrenda fueron “oro, incienso y mirra“, bien valdría preguntarse porqué estos tres sabios escogieron estas tres sustancias.
Como toda tradición añeja, esta costumbre también tenía un motivo subyacente, y esos tres compuestos no habrían sido escogidos al azar, ya que se les reconoce desde miles de años atrás propiedades curativas y benéficas.

En principio, el oro: más allá de ser el metal más preciado y costoso, también tiene propiedades sobre la salud. Aunque hoy este valor se haya visto reducido, ya en el antiguo Egipto se lo empleaba con varios fines curativos y se lo consideraba casi sagrado.
Hoy en día también se lo emplea en ciertas aplicaciones médicas, por ejemplo, se lo utiliza para iluminar células cancerosas y para tratar algunos tumores. Asimismo, otro de los usos más extendidos en la actualidad tiene que ver con la odontología, ya que se usa para restaurar piezas dentales.
Pero más allá de estos empleos, también hay varias investigaciones actuales que están apuntado al preciado oro como un excelente antiinflamatorio: una de estas vertientes, está estudiando sus beneficios sobre la artritis reumatoide.
El oro también se emplea en terapias, así ha surgido la crisoterapia, o también conocida como auroterapia, que incluye una serie de tratamientos a base de este metal precioso.
El incienso es también una sustancia cuyo uso se remonta a miles y miles de años atrás: el encender incienso es una práctica muy extendida, y desde hace siglos. Su humo y aroma no sólo ayuda a “limpiar” las energías de los ambientes, sino que también se sabe producen un efecto calmante y armonizador sobre el estado anímico. En la antigüedad, por caso, se usaba para tratar la melancolía.
Hoy en día, también se está comenzando a emplear para esos fines, y sus ramas se usan con fines balsámicos, para aliviar los síntomas de la gripe y el resfrío. En la India también se utiliza para tratar la artritis, y se le reconocen efectos cicatrizantes.
Finalmente, la mirra: es una sustancia rojiza resinosa aromática. Muy valorada en la antigüedad, ya que era uno de los componentes para la elaboración de perfumes, incienso, ungüentos, medicinas y para diluir tinta en los papiros. Se usaba también para embalsamar a los muertos.

Para obtenerla, se hace una incisión en la corteza del árbol y de esta herida brotan lágrimas, que al secarse se tornan rojizas.


Mirra
Se le conocen propiedades antisépticas, digestivas y antidepresivas. En la medicina china se emplea para curar heridas, ya que es buen cicatrizante.
Pero también, en nuestros días, se la incluye dentro de la industria cosmética y de la perfumería, por sus efectos revitalizantes y anti edad, sobre todo. Como fragancia es muy empleada en colonias y aguas de baño. La mirra, en época del imperio romano, era usada como anestésico para los moribundos. Se solía dar mezclada con vino.

Ismael