27 diciembre 2006

Navidad

Navidad, navidades…

Primeras horas del 25 de Diciembre de 2006.
En casa hace calor. Salgo a la galería de mi habitación. En la calle, frío, mucho frío, pero el contraste de temperaturas es agradable. El ruido de la cena, desaparece. En la calle sólo algunas explosiones de petardos; ni coches ni personas. Hay niebla, mucha niebla.
Permanezco sólo un rato; parece que el entorno se hace más silencioso y va desapareciendo. Sólo permanece en mí el pensamiento del sentido de la Navidad. O mejor dicho de aquel sentido que de niño vívía y que ahora no consigo revivir aún conociendo su existencia. La edad ¿elimina sentimientos? Quizás sólo impida comunicarlos.
Quizás vea mi Navidad como incompleta. Incompleta ¿de qué? Vivo una Navidad llena de todo. Vivimos una Navidad llena de todo, aunque algo falta siempre. Quizás seamos demasiado egoístas o egocentristas y no veamos más allá de lo que no sea estrictamente nuestro. ¡Hay tantas Navidades!

LA NAVIDAD…

… del que tiene todo, al que nada falta, preocupado porque va a engordar…
… del que nada tiene, preocupado por lo que va a poder comer, si consigue algo.
… del que lo celebra rodeado de familia.
… del que lo celebra solo, abandonado por familia y amigos.
… del tiene que trabajar durante la Sagrada Noche.
… del marino en altamar, acordándose de sus seres en tierra.
… del policía en la calle, previniendo la delicuencia que ni en esta noche cesa.
… del enfermo en un hospital, añorando su casa.
… del personal médico de los hospitales.
… de las personas sin techo, en soledad y pasando frío.
… del soldado, defendiendo una paz que otros han destruido.
… del que sufre una guerra siempre injusta.
… del invadido por fuerzas injustamente llamadas justas.
… de los padres rodeados de sus hijos.
… de los padres, abandonados por sus hijos.
… de los hijos acompañados por sus padres.
… de los hijos abandonados por padres desconocidos.
… de los hijos recogidos por padres desconocidos.
… de los ancianos que estorban y molestan.
… de los condenados por errores de la justicia.
… de los no condenados por errores de la justicia.
… de los terroristas.
… de las víctimas de los terroristas.
… de los que sufren injusticias.
... de los consagrados a la vida religiosa.
… de los ignorantes de la religión.
… de los intransigentes con las ideas ajenas.
… de los que sufren el desamor, el abandono.
… de los maltratados.
… de nuestros inmigrantes, mal acogidos por su excesiva presencia.
… de los obligados a emigrar por un futuro mejor, por amor…
… de mi familia y mis amigos jordanos.
… de…
Pero… ¿por qué tantas y tan diferentes? Si el ser humano es hermano del ser humano… ¿cómo es posible? ¿Cómo unos podemos tener todo y otros nada?
Quizás sólo sea todo una falta de amor hacia los otros. Amar no es malo, es combatir la injusticia. Con un poquito de AMOR, ¡que diferente sería el mundo!
Que Aquél que nació en Belén o Aquél en quien tu creas, te inyecte un poquito, sólo un poquito de Amor. Verás como todo es diferente y mejor…
Hace frío en la calle, vuelvo al interior de la casa. Mi familia, mis hijos están allí. ¿Soy capaz de valorar todo esto?
Sólo falta Jalil, Nines, Nur y Nabil.
Un fuerte abrazo a quien esto lea.
Pon sentimientos en tu NAVIDAD… y EXPRÉSALOS. ¡No seas alexitímico!
(Dedicado a mis jordan@s)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues no se kien kojones eres, pero me ha gustao lo ke escribes. Pones sentmiento tio
Volveré