30 abril 2013

Órgano que no trabaja...¡desaparece!

Dicen que el ser humano es lo mas perfecto de la creacion, aunque siempre hay alguna cosa que falta... y otras que sobran... Hasta en nuestro cuerpo... Y si no te lo crees... lee atentamente. Son 20 partes del cuerpo humano que no necesitamos, y que están vaya uno a saber por que. Algunas son realmente molestas, otras pasan desapercibidas, pero todas ellas coinciden en algo: sobran en nuestro organismo.
  • Muelas de juicio: Ya no son necesarias para el tipo de alimentos que ingerimos. a no ser que te guste andar mascando ramas por ahi. Solo el 5% de la población cuenta con un juego sano de estos terceros molares. 
  • Musculos extrinsecos del pabellón auricular: Son los músculos que le permiten a algunas personas mover sus orejas, No tienen ninguna otra utilidad que la de parecer raro cuando lo haces.
  • Organo Vomeronasal (o de Jacobson): Un diminuto hoyo a cada lado del tabique nasal que se considera ligado a los quimiorreceptores no funcionales. Podrían ser todo lo que queda de nuestra otrora gran habilidad para detectar feromonas.
  • Costillas del cuello: Un conjunto de costillas cervicales, posiblemente restos de la edad de los reptiles, aún aparece en menos del 1% de la población. A menudo provocan problemas nerviosos y arteriales.
  • Tercer párpado: Un ancestro comun a las aves y los mamíferos podía haber contado con una membrana para proteger el ojo y barrer los residuos hacia el exterior. De el los humanos conservan solo un pequeño pliegue en la esquina interior del ojo. 
  • Punto de Darwin (o tubérculo): Un pequeño punto de piel plegada hacia la parte superior de cada oreja aparece ocasionalmente en los humanos modernos. Podría tratarse de un remanente de una formación más grande que ayudaba a centrarse en los sonidos distantes. 
  • Músculo subclavio: Este pequeño músculo situado bajo el hombro, que va desde la primera costilla hasta la clavícula, podría ser útil si los humanos aún caminasen a cuatro patas. Algunas personas tienen uno, otras no tienen ninguno, y unos pocos tienen dos.
  • Músculo palmar: Este músculo largo y estrecho recorre el codo hasta la muñeca y está ausente en el 11% de los humanos modernos. Una vez pudo ser importante para colgarse y escalar. Los cirujanos lo aprovechan para emplearlo en cirugía reconstructiva.
  • Pezones masculinos: Los conductos lactíferos se forman antes de que la testosterona provoque la diferenciación de sexos en el feto. Los hombres tienen tejido mamario que puede ser estimulado para producir leche.
  • Músculo erector del pelo: Ciertos haces de fibras musculares lisas permiten a los animales erizar su pelaje para mejorar su capacidad de aislamiento o para intimidar a otros animales. Los humanos conservan esta habilidad (la famosa piel de gallina) aunque obviamente han perdido la mayor parte de su pelaje. 
  • Apéndice: Este estrecho tubo muscular unido al intestino grueso, servia como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta de los humanos consistía más en proteínas vegetales que en animales. También produce algunos glóbulos blancos. 
  • Vello corporal: Las cejas, evitan que el sudor caiga a los ojos, y el vello facial masculino podría jugar algún papel en la selección sexual, pero aparentemente, la mayor parte del pelo restante en el cuerpo humano no tiene ninguna función. 
  • Músculo plantar: A menudo confundido con un nervio por los estudiantes novatos de medicina, este músculo fue util para otros primates, que lo usaban para agarrar objetos con los pies. Ya ha desaparecido en el 9% de la población humana. 
  • Decimotercera costilla: Nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y gorilas, cuentan con un juego extra de costillas. La mayoría de nosotros tenemos 12, pero el 8% de los adultos cuentan con un par de más. 
  • Útero masculino: Los restos de un órgano sexual femenino no desarrollado cuelgan del órgano de la próstata masculina. 
  • Dedos del pie (menos el dedo gordo): El humano utiliza el dedo gordo para equilibrarse. El resto solo sirve para sufrir cuando se los choca contra las patas de alguna silla o alguna esquina. 
  • Vaso deferente femenino: Lo que podría haberse convertido en conductos seminales en los machos, se convierten en paraovarios en las hembras, un grupo de tubos que acaban en vía muerta próximos a los ovarios. 
  • Músculo piramidal: Más del 20% de nosotros carecemos de este diminuto músculo triangular similar a un marsupio que se une al hueso púbico. Podría tratarse de una reliquia de la bolsa de los marsupiales. 
  • Coxis (o coccis): Estas vértebras fusionadas son todo lo que queda del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Sólo sirve para hacernos gritar de dolor cuando nos caemos de culo. 
  • Senos paranasales: Los senos nasales de nuestros primeros ancestros podrían haber estado ligados a los receptores de olor, que les aportaban un elevado sentido del olfato que les ayudaba a sobrevivir. Nadie sabe por qué retenemos estas cavidades asociadas a la mucosidad, salvo quizás para aligerar el peso de la cabeza y calentar y humedecer el aire que respiramos.

29 abril 2013

Una botella como lámpara ecológica gratuita

Uno o dos litros de luz
Una botella de  plástico llena de agua ilumina lo mismo que una bombilla incandescente de 50 vatios
Esta “lámpara ecológica” es el invento creado por el mecánico brasileño Alfredo Moser, un prototipo de botella solar sorprendente que, además de dar luz en zonas sin electricidad, no daña el medio ambiente y concede un segundo uso a los contaminantes envases de plástico.

Este habitante del municipio de Uberaba consiguió que las casas de sus vecinos, muchas de ellas sin ventanas ni electricidad, quedaran iluminadas durante el día. Y todo con una simple botella de plástico. El invento consiste en llenar una botella de dos litros con agua limpia y perforar el techo para colocarla de modo que quede la mitad de ella en el exterior. 

Cuando la luz incide sobre la botella, el agua refleja la luz y proporciona una iluminación equivalente a una bombilla de 50 vatios. El truco se hace más efectivo si se añade cloro o lejía al agua para evitar la aparición de moho, y dura más si se cubre el plástico con una película transparente que le proteja de la exposición solar continua. Lo sorprendente es que, incluso en días nublados o lluviosos, el invento funcionaba.


Si bien uno de los inconvenientes de estas “lámparas solares” es que no funcionan de noche, las ventajas superan con creces este problema: son baratas, no contaminan, son seguras y no requieren de una fuente de alimentación o un mantenimiento costoso. Sólo se recomienda que las botellas sean reemplazadas aproximadamente cada cinco años.

El chileno Miguel Marchand se fijó en la idea de Moser y decidió desarrollarla en una comunidad indígena situada en una zona rural cercana a las montañas de los Andes. Y no fue el único que se fijó en este concepto. El Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) ha dado un paso más y ha perfeccionado la idea con el proyecto A Litter of Light en colaboración con MyShelter Foundation. Esta organización se ha marcado un ambicioso objetivo para 2012: iluminar un millón de hogares en distintas localidades de Filipinas con botellas llenas de agua.

Para saber más. 

Ismael

27 abril 2013

La anécdota del barómetro


El siguiente texto contiene  una anécdota sobre el "método científico" y las diferentes forma de enfocar un problema:

Se dice que era contada por Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908

Hace algún tiempo recibí una llamada de un colega que me pidió si podría arbitrar en la calificación de una pregunta de examen. Iba dar un cero a un estudiante por su respuesta a una pregunta de física, mientras que el estudiante afirmaba que debería recibir la máxima nota y así se haría si el sistema no se hubiera organizado en contra de los estudiantes: El profesor y el estudiante acordaron acudir a un árbitro imparcial, y me eligieron a mi. 

Acudí al despacho de mi colega y leí la pregunta del examen: "Demuestra como se puede determinar la altura de un edificio alto con la ayuda de un barómetro"

El estudiante había contestado: " Lleva un barómetro a lo alto del edificio, átale una cuerda larga, haz que el barómetro baje hasta la calle. Mide la longitud de cuerda necesaria. La longitud de la cuerda es la altura del edificio"

Hice notar que el estudiante realmente tenía derecho a una buena nota ya que había contestado a la pregunta correctamente. Por otra parte, si se le asignaba una buena nota contribuiría a que recibiese una buena calificación en su curso de física. Se supone que una buena calificación certifica competencia en física, pero la respuesta dada no se correspondía con esto. Sugerí entonces que se le diera al estudiante otra oportunidad para contestar a la pregunta. No me sorprendió que mi colega estuviese de acuerdo, sin embargo si lo hizo el que el alumno también lo estuviera.

Le di al estudiante seis minutos para responder a la pregunta con la advertencia de que la respuesta debía mostrar su conocimiento de la física. Al cabo de cinco minutos, no había escrito nada. Le pregunte si se daba por vencido, pero me contesto que no. Tenía muchas respuestas al problema ; estaba buscando la mejor. Al minuto siguiente escribió corriendo su respuesta que decía lo siguiente:

"Lleva el barómetro a lo alto del edificio y asómate sobre el borde del tejado. Deja caer el barómetro, midiendo el tiempo de caída con un cronómetro. Luego usando la fórmula S=1/2 at2, calcula la altura del edificio.

En este momento le pregunte a mi colega si se daba por vencido. Estuvo de acuerdo y le dio al estudiante la máxima nota.

Al salir del despacho de mi colega recordé que el estudiante había dicho que tenía otras muchas respuestas al problema, así que le pregunte cuales eran. "Oh, si, " dijo el estudiante. "Hay muchas maneras de determinar la altura de un edificio alto con un barómetro. Por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro, la longitud de su sombra, y la longitud de la sombra del edificio; luego usando una simple proporción, determinas la altura del edificio."

"Excelente, " le respondí. "¿Y las otras?"



"Si, " dijo el estudiante. "Hay un método muy simple que le gustará. En este método se toma el barómetro y se comienza a subir las escaleras. A medida que se van subiendo las escaleras, se marca la longitud del barómetro a lo largo de la pared. Luego se cuenta el número de marcas y esto dará la altura del edificio en unidades barómetro. Un método muy directo."

"Desde luego, si quiere un método más sofisticado, puede atar el barómetro al final de una cuerda, balancearlo como un péndulo; con él determina el valor de "g" a nivel del suelo y en la parte superior del edificio. De la diferencia entre los dos valores de "g" se puede calcular la altura del edificio."


Finalmente, concluyó, "hay muchas otras formas de resolver el problema. Probablemente la mejor," dijo, " es llamar en la portería. Cuando abra el portero, le dices lo siguiente: "Sr. portero, aquí tengo un barómetro excelente. Se lo daré, si me dice la altura de este edificio."

En este momento le pregunté al estudiante si conocía la respuesta convencional a la pregunta. Reconoció que si, dijo que estaba harto de que los profesores del instituto y de la facultad trataran de enseñarle como tenía que pensar, usando el "método científico," y a explorar la lógica profunda de la materia de una manera pedante, como se hace a menudo en matemáticas, en lugar de enseñarle la estructura de la materia. Teniendo esto presente, decidió recuperar el escolasticismo como un asunto académico para desafiar las atemorizadas aulas de América.

23 abril 2013

Extracción de gas por fractura hidráulica

Desde que comenzó la crisis se agudiza el ingenio para aprovechar fuentes de energía nuevas o modificadas a partir de otras.

En los últimos tiempos se ven grafittis con "No a la extracción de gas por fractura", "No a la fractura" en el valle del Duero.

La extracción de gas por fractura, (comúnmente conocida en inglés como hydraulic fracturing o fracking) es una técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo. El procedimiento consiste en la inyección a presión de algún material en el terreno, con el objetivo de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo, y favoreciendo así su salida hacia el exterior. Habitualmente el material inyectado es agua con arena y productos químicos, aunque ocasionalmente se pueden emplear espumas o gases.

Se estima que en 2011 esta técnica estaba presente en aproximadamente el 60% de los pozos de extracción en uso. Debido al aumento del precio de los combustibles fósiles, que ha hecho económicamente rentables estos métodos, se está propagando su empleo en los últimos años, especialmente en USA.

Existe una gran alarma sobre el peligro medioambiental derivado de esta técnica, pues además de un enorme consumo de agua, es habitual que junto con la arena se incluyan multitud de compuestos químicos, cuya finalidad es favorecer la fisuración o incluso la disolución de la roca, y que podrían contaminar tanto el terreno como los acuíferos subterráneos.


 Las inyecciones en el subsuelo para favorecer la extracción de petróleo se remontan hasta 1860, en la costa este norteamericana, empleando por aquel entonces nitroglicerina. En 1930 se empezaron a utilizar ácidos en lugar de materiales explosivos, pero es en 1947 cuando se estudia por primera vez la posibilidad de utilizar agua. Este método empezó a aplicarse industrialmente en 1949 por la empresa Stanolind Oil. Junto con el agua se incluye una cierta cantidad de arena para evitar que las fracturas se cierren al detenerse el bombeo, y también se añade en torno a un 1% de aditivos, compuestos por hasta 500 productos químicos, cuya función es potenciar la efectividad de la fractura. Sin embargo no es hasta el año 2002 cuando se combina el uso de agua tratada con aditivos que reducen la fricción con la perforación horizontal y la fractura en múltiples etapas.

Las principales repercusiones posibles son la emisión a la atmósfera de contaminantes, la contaminación de aguas subterráneas debido a los flujos incontrolados de gas o fluidos causados por erupciones o derrames, la fuga de fluidos de fracturación y el vertido incontrolado de aguas residuales. Los fluidos de fracturación contienen sustancias peligrosas y su reflujo contiene además metales pesados y materiales radiactivos procedentes del depósito.

 

17 abril 2013

La puerta del infierno

En pleno desierto de Karakum (Turkmenistán), cerca de la pequeña aldea de Darvaza, se encuentra un cráter de unos cincuenta metros de diámetro y más de veinte de profundidad, bautizado por los lugareños como “La Puerta del Infierno”. En el interior del pozo, un fuego abrasador arde desde hace décadas, en un incendio que parece no tener fin.

El pozo de Darvaza no es obra de la Naturaleza, sino que se trata del inesperado resultado de una prospección minera soviética llevada a cabo en la década de 1970. Un equipo de geólogos se encontraba perforando el terreno en busca de yacimientos de gas natural, cuando de repente se toparon con una caverna subterránea que provocó el desmoronamiento de la excavación.

 


 

Nadie se atreví­a a descender por el cráter para recuperar el valioso equipo de perforación, debido a la elevada cantidad de gases tóxicos provenientes de su interior; así­ que los geólogos decidieron prenderle fuego a los gases que emanaban del pozo de Darvaza, con el fin de incinerarlos hasta que se consumieran por completo. La idea no resultó muy acertada, ya que los soviéticos subestimaron de forma grosera las dimensiones de la caverna subterránea y su inflamable contenido. Los gases del pozo, que tendrí­an que haberse extinguido supuestamente en cuestión de semanas, siguen encendidos y ardiendo sin cesar desde 1971; es decir, hace casi cuarenta años. Incluso se ignora por completo durante cuántos años más continuarán ardiendo las llamas de La Puerta del Infierno.

 


 

Por las noches, el espectáculo del ardiente pozo de Darvaza es literalmente dantesco: el fuego reluce en toda su magnitud, dándole al pozo un aspecto semejante al de un ardiente cráter volcánico, que sin dudas hace honor al nombre de Puerta del Infierno.


Vídeo: