08 agosto 2012

Descomposición....

...de un país.

Cuando Antonio Machado decía aquello de "Esta España de charanga y pandereta" se quedaba corto...

España siempre ha sido un país de pícaros. Incluso este aspecto le ha proporcionado éxitos literarios. Picaresca asociada a edades juveniles o practicada en estratos sociales cuya única posibilidad de progreso era su inteligencia y capacidad para el engaño...

Osea... como nuestros políticos, salvo que al referirnos a ello hemos de eliminar el término "inteligencia" y potencia el de la habilidad para el engaño.

Cualquiera que haya estado unos años fuera de aquí (pocos) se puede dar cuenta del enorme cambio social, a peor, que hemos sufrido. Como si de una hoja de ruta se tratara, cuyos oscuros diseñadores y actores desconocemos, todo se ha ido cumpliendo en la imposición de viejos ideales caducos. Se ha conseguido una sociedad acrítica, insolidaria, que desprecia el esfuerzo y valora la vulgaridad y la apariencia.

Un país cuya clase política, despreciable, se ha organizado como una pandilla de adolescentes jugando de modo improvisado "ahora tu haces tal y yo cual", irresponsablemente, como si se tratara de un cruel juego de policías y ladrones (desfortunadamente, con mucho de lo último). Intentos, experimentos, pruebas, negaciones de las verdades más evidentes, negaciones de lo prometido en programas electorales que les subieron al poder...

Morboso juego con los dineros ajenos, infinitos en su forma de repartir a los de su cuerda. Ruina, al final.

Potenciación social de asuntos minoritarios, como lo relacionado con tendencias sexuales. Rigidez absoluta en leyes como la del tabaco. Incoherencia vergonzosa: una joven de menos de 16 años no puede comprar tabaco pero puede abortar sin conocimiento paterno.

Aceptación de extranjeros sin límite, incluso concediendo ayudas, de modo que cuando llegan en pateras al sur, preguntan cómo se va a tal ciudad de la que saben es fácil conseguir ayuda. Subvenciones.

Desprecio a toda la historia antigua y remota. Intento de reescribir la historia.

Cambios en la enseñanza creando personas sin ideas, alienadas. Como valor se transmite el del dinero y la vida fácil.

Proliferación de funcionarios, creación de empresas inútiles a la sombra del poder, para los amiguetes. Subvenciones millonarias, a fondo perdido y sin registros contables.

Políticos que presumen de ser insumisos a las leyes que ellos mismos elaboran y que nos obligan a cumplir a golpe de multas.

Han creado una super clase económica a cuenta de una inmensa clase empobrecida, sin recursos, sin posibilidades de salir de su agujero de inexistencia. Brecha social insalvable.

Arañazos en la idea de "las dos Españas", creando cada vez más división. Revitalización de una guerra civil, olvidada, con una transición ejemplar de la dictadura a la democracia, actualmente puesta en duda.

Dictaduras impuestas por las "deudas políticas" a las autonomías. Apoyos políticos a cambio de dinero y prebendas.

Autonomías caníbales, egocentristas, absolutistas, manipuladoras de un pasado que cambian a su propio beneficio. Chantajistas del gobierno central. Desiguales (comparemos cualquier provincia catalana con ¿Soria?). Capaces de crear más de cien embajadas autonómicas como si se tratara de embajadas de un país. Separatistas interesados: secesión pero el gobierno central carga con nuestra sanidad, jugamos al fútbol de la liga central. "Somos españoles porque no nos queda otra opción"

Un país sin trabajo, sin esperanza, sin futuro. Una juventud preparada... para la emigración

Juego político de baja estofa: engaños, derroches, mentiras, trampas, espionajes, comportamientos incoherentes mirando hacia otro sitio...

Políticos que imponen condiciones insufribles a los normales mortales y ellos tienen sueldos y jubilaciones de oro con 5 veces de tiempo de trabajo menos que lo que ellos nos exigen (37 frente a 7 años).

Ruina social, ruina económica y, sobre todo, ruina moral...

¡Pobre gente!

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